El despertador suena tres veces, cuesta levantarse a las 6 de la mañana... y las nubes en el cielo nos quitan aun mas las ganas!
Lo conseguimos: a las 8:30 nos encordamos metódicamente a las cuerdas, azul a izquierda y roja a la derecha.
La vía empieza con el largo más difícil, 40m. y nos cuesta lo nuestro superarlo, entre el madrugón, el frío y la roca naranja pulida. Después el sol hace su presencia, siempre en compañía de un aire fresco que nos mantiene jóvenes.
La vía transcurre sobre roca fantástica, usamos algún que otro friend medio, y uno tras otro se suceden largos mas y mas bonitos en un ambiente dolomítico…
Pero pronto llegan las motos a joder la tranquilidad de la naturaleza, brrr…. Alucinante!!!
A las 12:30 llegamos a nuestra cumbre, la Cengia dei Camosci, y en otra hora descendemos haciendo dos pequeños rápeles, hasta la carretera.
Via de excelente calidad, muy recomendada, pero de olvidar en domingo!!!
De vuelta a casa nos cuesta encontrar un bar abierto para comernos el bocata-birra, en los abandonados pueblecitos en fuera de temporada. |
|
|
|